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COOPERATIVAS QUE MARCARON RUMBOS: Fondo Comunal de Villa Domínguez (1904-2004)

por la Prof. Celia Gladys López (Directora del IEPAS – CGCyM)

 

 

Un 21 de Noviembre de 1904, en la pequeña localidad de LA CAPILLA -actual Ing. Sajaroff-, entre discusiones, entusiasmo y un gran caudal de optimismo, los colonos de la extensa Colonia Clara, en el centro de la provincia de Entre Ríos -Departamentos Villaguay y Uruguay-, daban un paso firme y soñado hacia la prosperidad de la Colonia fundando la Cooperativa Agrícola Fondo Comunal, que reunió a más de 300 voluntades en su masa societaria inicial, demostrando que la concientización de los líderes de cada grupo y el ejemplo de su homónima de Basabilbaso, Lucienville, (12 de Agosto 1900) habían sido exitosos.

 

Retrotraernos a aquellos tiempos en tierras entrerrianas, donde la ruralidad, base de su rica economía, carecía de instituciones que asesoraran, protegieran y mejoraran la vida de la familia chacarera, es pensar en cuan serio y efectivo fue el trabajo realizado por la futura dirigencia, que avizoró en el cooperativismo la tabla de salvación de todo el sistema, y no se equivocó. La tarea a iniciar no era fácil, todo lo contrario, porque en el país no existían leyes que regularan estas actividades, el término cooperativa llamaba a la desconfianza y el comercio local y regional no las vio con buenos ojos, sabiendo que tendrían en la entidad a una férrea defensora de los intereses del campesino. Entendemos que el nacimiento y desarrollo de las dos cooperativas mencionadas tuvo en la

 

La J.C.A. (Jewish Colonozation Association) fue un factor determinante y protector. La Compañía observó con agudo criterio que era necesario fundar una entidad de esa naturaleza para que la Colonia no desapareciera y le prestó todo su apoyo durante las primeras décadas, integrando además su Consejos de Administración y garantizando el crédito de maquinaria e insumos. Desde la óptica administrativa y operacional, estas cooperativas fueron denominadas MULTIACTIVAS, porque abarcaron numerosas tareas, algunas impropias de su accionar, como el mutualismo. El Hospital Clara, del que ya hemos hablado en nuestra entrega de Pioneros Nº 1, funcionó bajo su órbita por varios años hasta deslindar sus funciones.

 

El eje sobre el que la entidad manejó toda su actividad fue la observancia estricta de los principios rochdaleanos, practicados y analizados con anterioridad en Alemania y Suiza por quienes la dirigieron. De su observancia se desprendieron la honestidad, la solidaridad, el firme control de las operaciones, el crecimiento responsable, la cultura como medio de superación a través de la prédica periodística, las bibliotecas, y el ejemplo dado por la conducta de quienes la orientaban. Se trasmitió de eta manera un magisterio cooperativo que no conoció fisuras durante más de cuatro décadas, que superó sin demasiados contratiempos etapas muy duras, como la crisis del ’29’-30, en la cual inauguraron el primer elevador cooperativo de la provincia y la influencia que tuvieran por estos motivos consiguió traspasar los límites comarcanos para extenderse en federaciones prestigiosas y pioneras, a partir de 1913, con actuaciones de relevancia en los CONGRESOS ARGENTINOS DE LA COOPERACIÒN. En ellos, y en los Congresos Agrarios, se vio cómo los dirigentes del Fondo Comunal llevaban la iniciativa en numerosas propuestas innovadoras, llamando la atención la brillante oratoria de sus miembros y la integración de los mayores con los jóvenes, lo que demostraba que, hasta la primera mitad del siglo pasado, se había hecho escuela cooperativa y dirigencial.

 

El ámbito campesino pero bullicioso de Villa Domínguez recibía de continuo, a través de su cooperativa, distinguidas visitas del país y de países vecinos, que venían a discutir problemas, buscar asesoramiento y conocer a su principal dirigente, el Ing. Miguel Sajarof. Junto a él se formaron los continuadores, como David. M. Merener, quien tuvo activa participación en la FEDECO- Federación Entrerriana de Cooperativas reorganizada en 1937 por expreso pedido del Ministro Bernardino Horne y también le cupo eficaz actuación en lo que consideramos que fue el último gran vuelo de aquella cooperativa: la Fábrica de Aceites Vegetales Ing. Sajaroff anexa al elevador de granos, (Agosto de 1962) hito industrial concretado después de muchos estudios y tratativas entre el Fondo Comunal, la FEDECO y la Fraternidad Agraria, cooperativa de segundo grado de las colonias judías, el manejo lo hacía la primera entidad y llevaban su producto allí todas las cooperativas adheridas a la FEDECO. A partir de esta fecha, la cooperativa entró en una etapa de estancamiento y notoria falta de dirigencia que la fue llevando de a poco, a un final que para la década del ’90 ya era anunciado.

 

Por un breve lapso de tiempo no logra llegar a su centenario, ya que sus socios piden la quiebra unos meses antes y se termina así un ciclo cooperativo de significativa y ejemplar trayectoria nacido en los albores de una colonización que a esa altura también había desaparecido, una de las claves para entender este fenómeno. El entusiasmo y cariño que la entidad despertaba en su ámbito queda reflejado en estas líneas de poesía escritas por un escolar de Avigdor al concurrir a Villa Domínguez para presenciar la fiesta inaugural de la Fábrica:

 

CONTEMPLANDO

Estoy en Pueblo Domínguez

me subí al elevador

y a través de una ventana

en horas de la mañana

contemplo el panorama

de todo en derredor.

Veo un edificio grande

que se halla en construcción

y siento una emoción

que de mi pecho emana

En este 2 de agosto

en que delegaciones hermanas

que de muy lejos han venido y todos muy complacidos por un recibimiento tan cordial recorren y contemplan con deleite la Fábrica de Aceite del Fondo Comunal.

Bernardo Engelberg

 

El Colono Cooperador (1936)

El Colono Cooperador (1936)

 

 

Alegoría de Rochdale

Alegoría de Rochdale

 

FUENTES Y BIBLIOGRAFIA

Archivo Cooperativa Agrícola Fondo Comunal. Libros de Actas años varios.

Archivo FEDECO. Libros de Actas años varios.

Archivo de la autora: Ejemplares de SURCOS- Órgano de la FEDECO, de EL COLONO COOPERADOR, Órgano de la Fraternidad Agraria-  , Boletín FUNKEN- Años varios.

Epistolario Miguel Sajaroff- David M. Merener

Correspondencia suelta de Marcos Wortman, Benito Bendersky.

Celia Gladys López (2008) La fuerza del Ideal- Historia del Cooperativismo Agrario Entrerriano y su Proyección Nacional- 1900.1970, Concepción del Uruguay, PROGRAMA IDENTIDAD- CFI-Gobierno de Entre Ríos.

 

TESTIMONIOS

Benjamín Bendersky, Villa Domínguez, 1902-1987.

David M. Merener, C.A.B.A. 1984-1990.

Efroím Elstein, Villa Domínguez, 1983-1985.

Olga Kipen Basabilbaso, 1984-1997.

 


La serie Pioneros del mutualismo y cooperativismo agrario entrerriano es una iniciativa del Instituto de Estudios del Pensamiento y la Acción Solidaria (IEPAS), órgano del CGCyM, cuyo propósito consiste en rescatar diversas figuras del pasado que han colaborado en la construcción de esas formas asociativas al interior del campo rural de la provincia de Entre Ríos.

La primer entrega de la serie consistió en la reseña biográfica del Dr. Noé Yarcho y su apasionante derrotero de acción social.

La segunda entrega de la serie consistió en la reseña biográfica del Ing. Miguel Sajaroff.

 

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